Tenía mucho tiempo sin escribir para el blog, sin embargo a horas de llegar a mis 56 años en este plano, voy a transmitir una hermosa enseñanza que he recibido justo ahora cuando son las 14:25 del día de Agosto 31 del 2021
Hoy me enteré de la trascendencia de una mujer extraordinaria que ha regresado a Dios y a su reencuentro con Don Enrique. Una mujer que con su sonrisa y calor de madre, logró balancear y armonizar a lo largo de su vida a sus 6 hermosas hijas con la entereza de Don Enrique, su esposo, amigo y compañero de vida, hombre de una conducta intachable y con valores morales como pocos, mientras que sus princesas crecían en mundo de cambios acelerados y un mundo muy distante de los principios que sus 6 princesas recibían en casa.
Indudablemente que su partida física deja un vacío irreemplazable para todos los que tenemos un pedacito de ella en nuestros corazones. Pero no puedo dejar pasar este momento cuando una de sus princesas me describe su sentir que es lo que me motiva a escribir hoy y su frase fue la siguiente: Ahora digo a mamá y no me responde nadie. Qué profundidad, que sentir tan sublime, ante una frase así, es difícil consolar lo inconsolable, sin duda que me dejo sin palabras y con mucha reflexión.
En diferentes oportunidades ya sea en mi vídeos, en mis escritos o en mis entrevistas, siempre trato de despertar en ustedes el valor de cada segundo de vida no solamente de nosotros en primera persona sino también de todos nuestros seres queridos, de todos aquellos que tienen un lugar en nuestra parte espiritual. Sin embargo como humanidad son muchos los que siguen corriendo detrás del dinero, detrás del poder y detrás de cualquiera de esas formas que la sociedad tiene para distraernos de nuestra verdadera esencia, Que no es ninguna otra que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.
Por eso hoy aprovecho estas invaluables palabras para invitarles una vez más a que hagan una pausa en la vida, que se tomen ese tiempo rellamar, de expresar, de vivir y de sentir, así como de demostrar sus sentimientos por todos aquellos que ocupan nuestro pensamiento durante el día o antes de irnos a dormir.
Esta experiencia de hoy me deja e intento humildemente a través de mis líneas de dejarle a ustedes esta enseñanza, este aprendizaje que no es más que la importancia del valor que tiene cada uno de nosotros en este viaje que llamamos vida. Esa vida que muchos consideran inextinguible y que es tan frágil como una gota de rocío.
Muchos de nosotros de forma mezquina juzgamos, criticamos y hasta tenemos la osadía de descalificar a nuestros semejantes, como si somos dueños de la verdad o del tiempo, olvidando qué cuando nos llega nuestro tiempo de partir no hay nada que nos detenga aquí en este plano y quizás muchas veces cuando llega ese momento, puede ser muy tarde para corregir, para enmendar, o para demostrar todo aquello que llevamos dentro de nuestros corazones.
Les invito a recibir este mensaje de hoy como un punto de partida para que de una vez por todas se dediquen y nos dediquemos todos a nuestro crecimiento espiritual que es parte primordial en unión con brindar nuestros fines al mundo, basados en amor incondicional universal, no olvidemos que a eso vinimos a evolucionar, a experimentar, a crecer interiormente, ya que nuestra esencia está conectada con la fuente creadora de vida donde todos somos uno.
A quien te gustaría llamar?
Opsensei
Agosto 31 / 2021