En muchas partes del planeta se celebra hoy el Día del Padre, celebración que abarca a hombres y mujeres o es que acaso no conocen de algún caso cercano o no, acerca de a cuántas de ellas no les ha tocado ser padre muchas veces.
Pero hoy quiero honrar con estas líneas a uno de mis primeros padres de vida, el que me enseñó a desarmar y reparar cosas, el que también como mi tío Hector me llevo varias veces de niño a ver los juegos de béisbol al estadio universitario de caracas y quien siempre me protegía de forma muy especial, así como me enseñó el gusto por la música en sus diferentes estilos.
Es ese tío que no nos falla, que tiene una inventiva admirable, que nos abraza con su sonrisa y con su caminar con un tumbao nos llevó a todos lados. Su historia de vida fue exigente y quedó huérfano de padre joven, lo cual le hizo abrirse camino en la vida trabajando desde temprano para ayudar a la familia e ir creciendo de forma acelerada.
Sin embargo ese despertar a tener que ser por así decirlo el hombre de la casa a raíz del fallecimiento de mi abuelo materno, le dio las bases para ser un luchador incansable, un hombre de los de antes, romántico, con don de palabra, con una forma de servir y ayudar como pocos, un caballero de aventuras y luchas que podríamos hacer un libro con sus historias, un Quijote moderno con su Dulcinea.
No hay un día en que me toque tomar una herramienta para construir, armar o reparar algo y que no me vengan a la mente sus enseñanzas, son de esos hombres que si no lo sabe, se las inventa y resuelve, es un inventor nato. Pero así como es de creativo es de exigente en sus labores y con una gran honestidad en todo lo que hace.
Hoy quiero honrar con todo el corazón a mi tío Jesús Rafael, ese tío dicharachero y bonachón,colaborador y sin horario, no hay distancias para el a la hora de trabajar y servir, así como para mostrar que el vivir es en gran parte el amar y luchar cada día por los sueños. Por supuesto tendrá sus detractores y críticos como los tenemos todos en el camino de la vida, pero igual yo lo amo e igualmente enseñe a mis hijos a quererlo y a respetarlo por el valor que llevo por el en mi corazón y nuestro exilio no es más fuerte que nuestro aprecio, nuestro agradecimiento y nuestro amor por el.
Opsensei
Málaga
Jun 16 24.