Ciudad encantadora y llena de una riqueza cultural como pocas en el mundo, fue la ciudad que nuestro creador escogió para celebrar juntos mis primeros 51 años llenos de amor y reencuentros.
Ciudad de ensueño, de sabores exquisitos, llena de cultura ancestral , así como de vanguardia, que te envuelve en su magia y te absorbe con sus encantos, que te roba el corazón y cuesta un mundo decirle hasta pronto; por supuesto es un fenómeno no sólo de la capital, sucede en cualquier rincón de España; no por ser la denominada Madre Patria es que genera ese sentimiento para los Iberoamericanos como yo, ese sin duda por su gente, su gastronomía, su geografía, su arte, su historia y sobre todo esa mezcla de gusto por la vida y por el disfrute de vivir que no se encuentra en todos lados.
Fueron 10 días llenos de amor de familia y amigos, días de amanecer disfrutando de las frutas de temporada y horchata de chufa fría cada mañana, con almuerzos y meriendas que satisfacen el paladar más exigente. Con el salero del sur, su gastronomía y su gente, para quienes cariñosamente soy un Guiri, que acostumbra a ir a visitar la Plaza de España en Sevilla que para mí es la más linda de todo el país, pero antes siempre voy a ver a Nuestra Señora de la Esperanza de La Macarena y contemplar en oración su amor por todos.
Han transcurrido 51 años de mi vida y cada día me convenzo más que la vida es muy corta, para perderla en pro banalidades materiales que solo satisfacen momentos efímeros y pasajeros como todas las teóricas glorias humanas. El creador en unión con mi Abo y mi Aba tenían este viaje entre manos y se los agradezco de todo corazón.
Hoy quiero hacer públicamente una vez más, mi más sincero agradecimiento a ellos, a los viejos como cariñosamente y con respeto nos referimos muchos en Venezuela a nuestros padres. De verdad que estoy totalmente seguro que está vida no me alcance para poder retribuirles todo lo que han hecho por mí y los míos.
Quisiera como muchos, poder regresar o retroceder en el tiempo y enmendar los aprendizajes vividos que pudieron crear malos entendidos o fracturas momentáneas emocionales que no fueron agradables, con el solo fin de llenar mi vida y la de ellos de momentos o detalles llenos de amor espiritual que serán eternos en nuestros recuerdos.
Aquí cuando escribo esto, es que me doy cuenta una vez más, como cuando me despido de ellos, caramba cuanto sentimiento cabe en una lagrima de amor como las que siento correr por mi piel, ahora escribiendo esto; no importa los desaciertos del pasado y los que nos falten por vivir, igualmente los amo con todo los sentimientos juntos bonitos que existan en el universo.
Sé que no he sido el mejor de los ejemplos como hijo, pero mi corazón les pertenece entero y donde quiera que este, siempre estoy, he estado y estaré orgulloso de ustedes , de sus ocurrencias y de todos los eventos que han realizado en su vida, no tengo queja ninguna de los viejos, solo pido al creador que me permitan devolverle con creces todo este amor que siento, que a veces es tan grande que no me cabe en el pecho y debo gritarlo al mundo o me reviento por dentro.
A ustedes que me leen les invito a abrir sus corazones, dejar fuera cualquier resentimiento y tomarse solo un momento comenzando por sus seres más queridos y expresarles justo ahora todos esos sentimientos de amor o agradecimiento, sin esperar un momento en especial y decirles con el alma todos lo que llevamos por dentro, alcanzando juntos plenitud en armonía de amor con nuestra esencia creadora en momentos memorables que siempre serán nuestros.