23 de enero de 2016

Ah las relaciones


Cada día me es más complejo comprender a la humanidad, me topo a diario con varias situaciones que me hacen sentir un extraterrestre como me dice más de uno por ahí y hasta cierto punto, muchas veces siento que no pertenezco a esta sociedad en la que vivo. Como una vez alguien me dijo: Sensei usted es un romántico perdido en el siglo veinte y por lo visto en el veintiuno también.

Cuando escribo que no pertenezco a esta sociedad, no es por complejo de superioridad, arrogancia o por discriminar; es todo lo contrario, siento que no pertenezco ya que vivo en humildad, sirviendo a todos sin interés, haciendo favores sin límite y no es por ser santo, es simplemente que me siento bien siendo útil a todo el que requiere mi ayuda de corazón, sin esperar nada a cambio.

Pero creo que la humanidad no está lista para personas que actuamos desde el amor incondicional y terminamos nosotros siendo los extraterrestres del cuento. Cuando las personas llegan a mi, por recomendación o iniciativa propia a solicitar mi ayuda en algún conflicto, solo brindo mi opinión de corazón, tratando de sanar su parte afectada con mis sencillas palabras y procurando que aprecien la parte positiva del aprendizaje que atraviesan, que aprendan a dejar de enjuiciar a la contraparte, ya que todos cometemos errores o arrastramos cargas emocionales del pasado, inclusive de terceros por referencias o conexión familiar que torpemente aplicamos a nuestra vida y perdemos la percepción que cada vida es única, incluyendo la nuestra; es decir que lo vivido por tus padres, hermanos o amigos no muchas veces aplica a nuestro caso o que nuestras experiencias anteriores no precisamente tienen que influir negativamente en una situación actual y de ser así fuimos nosotros quienes dimos entrada nuevamente a un aprendizaje que inconscientemente decidimos repetir.

Después de cada aprendizaje debemos analizar la lección que nos da la vida y tomar lo positivo para seguir adelante, es muy común al vernos nuevamente en una situación que nos exige emocionalmente, culpar a terceros de nuestros errores o de lo que suponemos que es el origen de nuestro problema, sin tomarnos el tiempo de pensar en que fallas hemos venido arrastrando que nos llevan a una situación donde muchas veces juzgamos o expresamos pensamientos de los cuales en un futuro nos tendremos que arrepentir de lo hecho y muchas veces no podremos reparar, por lo cual cargaremos con ello por el resto de la vida y a su vez nos reduce nuestro balance emocional que debemos tener para cada día del resto de nuestra vida.

Así que les invito a establecer sus relaciones con todo lo que les rodea desde el amor incondicional y estar consciente de todas nuestras acciones, palabras o pensamientos; así como establecer su existir desde la mayor armonía posible con todo el universo. No podemos pretender por ejemplo: que si nosotros establecemos una relación con alguien estando conscientes que vamos con un interés oculto, con alguna carga emocional del pasado o quizás con los destructores sentimientos de venganza, inseguridad, prejuicios u otra forma ausente de amor por el prójimo en nuestro pensamiento, tengamos un buen resultado durante el camino. Los ejemplos anteriores los podemos observar a diario sin ir muy lejos en la política, los negocios o en las relaciones interpersonales.

19 de enero de 2016

Amar y Arte

Cuando toda la humanidad otorgue el valor real al amor incondicional y al arte, estaremos en el camino correcto de la realización espiritual.
Opsensei 
Enero 19 2016 

El arte y el amor son unas de las formas más importantes y sublimes de la expresión humana, a su vez paradójicamente son menospreciadas por la gran mayoría de la humanidad; que tristemente enfocan sus valores de vida en lo material y en la búsqueda continúa de la aprobación o reconocimiento externo de terceros, con el fin de ser reconocidos socialmente. Cuando descubren que el amor es la base fundamental del crecimiento espiritual y es el motor principal de la vida, muchas veces ya es tarde para un importante grupo de la población mundial recuperar el tiempo perdido.

Con el arte sucede algo muy similar al amor, la mayoría de las expresiones artísticas son descalificadas con una velocidad acelerada o con dureza absoluta. Si observamos con detenimiento la mayoría de los pintores, escritores, bailarines, escultores por solo nombrar algunos, solo le es reconocida su genialidad o pureza de expresión de alma después de su fallecimiento, fenómeno similar que le sucede al amor cuando alguien que decimos amar se nos va y no fuimos capaces de valorarlo cuando estaba cercano o a nuestro lado.

De ahí la estrecha relación entre el amor y el arte, así como son de sublimes, reconfortantes, enriquecedores y llenan nuestra alma de lindas emociones, también pueden ser sub valorados, despreciados, descalificados o relegados; sin embargo ambos son extrañados o buscados con vehemencia cuando nos damos cuenta que estábamos equivocados.

Sin ir muy lejos, todos sabemos y reconocemos que Dios Padre nuestro creador es el mejor artista del universo y nos maravilla con toda la creación que nos brinda cada día, ya sea desde dibujarnos un amanecer espectacular o un atardecer de colores infinitos, así como noches de luna llena, con miles de estrellas que nos guían el camino o de bellezas geográficas que nos roban el aliento e igualmente nos brinda con cada respiración que nos regala en este viaje de aprendizaje o  de existir, el más puro  Amor incondicional que conozca el universo y es para todos sus hijos por igual, sin distingos de credo, raza o religión.

Cuando por el uso de nuestro libre albedrío, llegamos a situaciones complejas o exigentes, siempre buscamos su ayuda o vamos solicitando su auxilio de forma desesperada,  encontrando muestra fiel de su Amor Incondicional  en la oración o en su palabra y ahí está nuestro Creador poniendo en práctica el más reciente mandamiento que nos dejó: Amar unos a otros como yo os he amado. Mandamiento que no tiene que ver con una religión en específico, venimos del amor y nacemos por amor, entonces que esperamos para brindar amor a todo y lograremos el cambio o la evolución que deseamos ver en el mundo.

Así como les invito a sembrar Amor incondicional, les recomiendo hacer de todas sus actividades diarias un arte y verán como llenan su vida de alegría desbordante, volverá la pasión de vivir, sentir y servir al prójimo, lo que despertara su evolución y su desarrollo espiritual, despertara el sentimiento  hermoso del desapego material o de  eliminar en ustedes las mezquindades humanas y disfrutarán cada momento del día, con un renacer pleno en evolución de conciencia, amor y paz espiritual.

Fuerte abrazo de todo corazón 
Opsensei
Enero 19 2016