9 de mayo de 2016

Exceso de expectativas o depresión ?


En estos días he recibido el comentario, ya que espero no sea una afirmación o decreto, la siguiente frase: Sensei, estoy deprimido o deprimida.

Frase de uso muy común en nuestros días y sobre todo en nuestra cultura occidental. No es mi interés des mitificar a nadie o querer ser un gurú y muchos menos juzgar o descalificar a ningún profesional, sin embargo creo muy seriamente, que este estado que denominamos depresivo, no es más en sencillas palabras que manejamos un gran exceso de expectativas en relación a una o más situaciones en nuestra vida, que nos hace perder la perspectiva o momento real de nuestra existencia o misión de vida.

No niego que nuestras hormonas tengan influencia en nuestros estados de ánimo y se ha comprobado que el tan nombrado cortisol cuando se lo permitimos hace de las suyas y se mete en un bolsillo a las endorfinas o a la testosterona y requerimos de un ajuste, que sin pastillas se puede aprender a controlar y entonces debemos llegar a la famosa frase de: La actitud que tomemos será determinante, para aprender, navegar y ser feliz en este camino que es la vida, de donde ninguno saldremos vivos, por lo cual las preocupaciones no deberían ser parte de nuestro pensamiento.

Creo que la lucha interna de ideas, emociones de nuestra esencia, deseos e ilusiones, chocan fuertemente con los paradigmas que nos han enseñado y he ahí el origen de los estados de opresión mental, que nos debilitan y nos hacer perder el sentido de la magia o el encanto de vivir.

Hemos aprendido a desprendernos de nuestra esencia y a vivir en función al mundo, requiriendo el visto bueno o la aprobación de la sociedad  y eso confronta muchas veces lo que nuestro corazón grita o nuestra alma quiere sentir.

No niego que por ejemplo: una ruptura de pareja o la pérdida de un ser querido es un aprendizaje fuerte, pero estamos a tiempo de disfrutarlos con amor en este momento real, que es lo único que tenemos; por costumbre o por conductas aprendidas sentimos tristeza por la posible pérdida de alguien, más no olvidemos que quienes podemos irnos antes somos nosotros también, por lo cual siempre les invito a ser mejores seres humanos cada día.

Así que solo puedo recordarles e invitarles a vivir en unión con su esencia y con nuestro creador en todo momento, no  olvidemos que tenemos una misión de vida y nadie puede vivirla por nosotros. Dejemos que nuestro corazón exprese un té amo o un té quiero, así como aprender a decir no cuando haga falta, aprendamos a comprometernos y vivir lo que predicamos.

Si dan un paseo por la mayoría de las historias de las personas que han tenido la valentía de hacernos saber que vencieron la depresión, en general coinciden que un cambio en su actitud ante la vida, practicando el desapego, aceptando y no lamentándose, actuando desde el amor incondicional primero en ellos y después en el prójimo, entre otras decisiones que realizaron, fue lo que les permitió  en gran parte el salir de esa carcel mental que ellos mismos construyeron y que llegado el momento en que alcanzan comprender su aprendizaje, de una  forma valiente y decidida lograron romper las cadenas que detenian su proceso de evolucion espiritual y no fueron propiamente los calmantes o farmacos, los que les elevaron hacia su independecia emocional y posterior reencuentro con su esencia, en pro de su felicidad y bienestar; siendo un valioso y digno ejemplo para la humanidad,

Fuerte abrazo y muchas bendiciones .

Opsensei 
Mayo 9 2016 


13 de abril de 2016

Que le pedimos a Dios

Este pasado Sábado 9 de Abril, estaba visitando una capilla de adoración al Santísimo Sacramento y mientras estaba disfrutando de esa sensación tan especial, gratificante y reconfortante que solo experimento ahí, entró un grupo de jóvenes entre los 9 y 14 años de edad aproximadamente, los cuales exclamaron en voz alta: Jesus te pedimos por La Paz en el mundo y con frases similares pasaron unos breves minutos solicitando a Jesucristo de forma ordenada y respetuosas sus intenciones ante el creador.

Por un momento de forma humilde y callada preste atención a las plegarias que recitaban los jóvenes, no es mi intención descalificar, criticar o juzgar la actividad que realizaban los muchachos y mucho menos someter a cuestionamiento la forma en que manejan su fe, creencia o religión; sin embargo creo que La Paz del mundo no es responsabilidad de Jesuscristo o de Dios creador.

Todas las situaciones de injusticia, guerras, hambrunas, epidemias, crímenes, contaminación del medio ambiente, genocidios, maltrato animal o extinción de especies en general, es responsabilidad absoluta de la humanidad.

Por lo cual considero que estamos a tiempo de educar e informar a todos nuestros niños, jóvenes o adultos, que la oración es una herramienta extraordinaria, poderosa y muy renconfortante, que nos acerca a nuestro creador y se convierte en una comunicación directa de nuestra esencia con Dios Padre. Sin embargo debemos hacerle saber a todos por igual, que nuestro libre albedrío es el gran responsable de los  males o de las situaciones poco agradables que nos ha tocado transitar en esta vida o de las que tenemos conocimiento por diferentes vías de comunicación. 

Quizás por desconocimiento de nuestro poder espiritual y de la reiterada  desconexión con nuestra esencia, ponemos en nuestras plegarias las mayores ilusiones o esperanzas, anhelando una solución mística que nos brinde lo que esperamos a la brevedad y en el tiempo que creemos nosotros es el indicado, sin nosotros haber tomado la determinación de   modificar conductas, pensamientos o palabras que hagan un cambio significativo en nuestra vida y en la de los demás, ya que no hemos sido los suficientemente inteligentes en reconocer el inmenso valor de las palabras, las acciones  o los pensamientos y seguimos sin entender la tan mencionada y real frase que reza así: El tiempo de Dios es perfecto. 

 No tiene nada que ver el ser religioso o ser espiritual para ser buena persona; nuestras acciones hablaran más que nuestras palabras y es nuestro deber mirar al prójimo desde los ojos del corazón, estableciendo todas nuestras relaciones desde el amor incondicional, sin importar el juicio de terceros acerca de nuestras acciones desinteresadas en pro de un bienestar general para toda la humanidad.

Somos responsables en la siembra de las  semillas de felicidad o evolución que debemos compartir y ayudar a crecer en cada alma que nos cruza el universo en el camino de la vida, a la  vez educar, informar y ser ejemplo vivo para nuestros pequeños, en lo importante que es el amor como el centro de la vida y motor universal del bienestar mundial.

Indudablemente que no descalificó de ninguna manera las bendiciones y señales que nos envía el creador por nuestras oraciones; mensajes que muchas veces dejamos pasar o no hemos desarrollado la capacidad de percibirlos y la falta nuestra de reconocer dichas señales nos retrasa el entendimiento del aprendizaje que nos brinda cada situación. 

Les invito a revisar las peticiones que realicen en sus plegarias y a su vez que analicen sus conductas, palabras o pensamientos que tengan relación con sus peticiones y con todo su proceder diario, de los contrarío le ponemos cuesta arriba las ayudas y bendiciones que nos regala  el creador .

Un fuerte abrazo 

Opsensei 
Doral, FL 
Abril 13 2016
16:07 Hrs.